Deséame Chapter 53
Capítulo 53
Naomi tomó del brazo a Grayson con naturalidad. Wilkins, al verlos, se apresuró a acercarse.
—Tenemos una sala de descanso por allá. ¿Por qué no mejor toman un café mientras charlan?
Con un gesto cortés, extendió el brazo señalando la dirección. Naomi puso una expresión de alegría al escuchar la sugerencia.
—Oh, qué amable. Gracias.
Naomi llevó sus dedos a los labios, simulando un beso, y luego sopló suavemente en dirección a Wilkins, como lanzándole un beso al aire. Todos los que observaban se derritieron ante su encanto, suspirando y dejándose caer en sus lugares como si sus corazones se hubieran vuelto gelatina. Mientras tanto, Naomi, con su brazo enlazado al de Grayson, caminó con gracia hacia la sala de descanso.
Los hombres, que habían estado mirando fijamente sus espaldas, finalmente abrieron la boca cuando Naomi y Grayson desaparecieron tras la puerta.
—Ese tipo realmente es una celebridad, ¿eh?
—Pensé que solo era un loco, pero al final, Miller es Miller.
—Tener una conexión con Naomi Parker… qué envidia.
—¿Creen que todavía podríamos hacernos amigos de él?
—Arthur, no te hagas amigo de ese imbécil. Los amigos no son para eso.
Era una respuesta correcta en teoría, pero no lograba inspirar ninguna empatía. Soltaron un profundo suspiro y, con pasos pesados, regresaron al gimnasio. Sus rostros tenían la expresión de alguien que acababa de despertar de un sueño vacío y sin sentido.
* * *
—¡Ay, qué calor! El aire acondicionado aquí es demasiado débil. Ya de por sí es un lugar caliente, ¿no se está volviendo aún más ardiente?
Naomi, sentada frente a Grayson en la cafetería, agitaba una mano cerca de su rostro como si se abanicara, mientras soltaba una risa coqueta. Cualquiera habría captado el doble sentido en sus palabras. Era un coqueteo obvio, el tipo de comentario que se esperaría al visitar el territorio de los bomberos, símbolos de la masculinidad y el atractivo. Solo que, en este caso, el destinatario era Grayson, lo cual le restaba algo de gracia.
—¿Cómo se te ocurrió venir a un lugar tan humilde, princesa?
Grayson tomó un sorbo de su café helado y lo dejó sobre la mesa con un gesto desafiante. Naomi lo miró de reojo, con los ojos entrecerrados.
—Siempre tan elocuente con tus palabras, ¿eh?
—Solo digo la verdad, siempre.
Grayson tomó la mano de Naomi, que descansaba sobre la mesa, y le plantó un suave beso en el dorso, sonriendo. Ella le devolvió la sonrisa, tierna pero calculada, y retiró su mano con naturalidad.
—Vine a ver cómo estabas. ¿Te va bien lo de ser bombero?
Inclinó la cabeza en el ángulo que más le favorecía, apoyando un codo en la mesa y reclinando su mentón sobre la mano.
—Me sorprendió mucho enterarme de que te habías convertido en bombero. Nunca habías hecho algo que requiriera tanto esfuerzo físico, ¿no?
Aunque su expresión era de genuina sorpresa y sus ojos parpadeaban con una mezcla de preocupación y curiosidad, Naomi Parker era una actriz. Y no cualquier actriz, sino una ganadora del Oscar. Grayson sabía muy bien que las expresiones "leídas" podían ser engañosas, especialmente cuando venían de alguien como ella. Por eso, sus encantos no lo afectaban tan fácilmente. Aunque a veces fingía que sí, solo por cortesía.
—La vida es larga, Naomi. Todos necesitamos probar cosas nuevas de vez en cuando.
—Esa es una buena mentalidad.
Con naturalidad, Naomi se pasó el cabello por detrás del hombro y entrecerró los ojos mientras Grayson desviaba la conversación con facilidad.
—A menos que estés aquí para encontrar a tu ‘destino’.
Grayson se detuvo por un instante, y al notar su reacción, Naomi esbozó una sonrisa satisfecha. Al ver su expresión, Grayson negó la cabeza, como si no pudiera creerlo.
—Vaya, las noticias viajan rápido.
Era una conversación que había tenido en una fiesta la noche anterior, y en menos de medio día ya había llegado a los oídos de Naomi, quien incluso había venido a buscarlo. Era, sin duda, a la velocidad de la luz. Al ver su reacción, Naomi sonrió con picardía y preguntó:
—¿Sabes cómo me enteré de que te habías convertido en bombero?
—Alguien te lo habrá contado.
—¡Incorrecto!
Frente a la respuesta cínica de Grayson, Naomi habló con un tono alegremente contrastante.
—Hay un video tuyo en internet. Alguien lo vio y, sorprendido, me contactó. ¿Te imaginas? Grayson Miller, con un traje de bombero en la escena de un incendio. Por supuesto, no podía creer lo que veían mis ojos.
Esto era algo que Grayson no sabía. Se sorprendió un poco, pero eso fue todo. Hoy en día, cualquiera puede grabar videos de cosas triviales, así que subir algo de una escena de incendio era algo normal. Además, dado que era una figura poco común, era habitual que lo fotografiaran o que se convirtiera en objeto de atención. Un incendio y un Alfa dominante, no podía haber un sujeto más interesante.
Sin embargo, aún quedaba una duda.
—¿Cómo supiste que estaba aquí?
Ante la pregunta inocente, Naomi respondió como si hubiera estado esperando la oportunidad.
—Mi secretaria lo descubrió. No le tomó ni medio día.
Y luego añadió con orgullo:
—Es muy competente, ¿sabes?
—Ah, claro.
Al ver que Grayson suspiraba como si ya hubiera tenido suficiente, Naomi lo miró con los ojos entrecerrados.
—Lo único que descubrí fue que habías entrado en la estación de bomberos. El resto lo deduje yo.
Como si lo hubiera esperado, llevó el café helado a sus labios y añadió:
—No te habrías metido en un trabajo tan duro si no fuera por algo relacionado con tu ‘destino’. No eres del tipo que busca gloria o reconocimiento.
«Un hombre tan egoísta como tú».
Con un sorbo de la bebida fría, se tragó las siguientes palabras y esbozó una sonrisa pícara.
—Entonces, ¿lo encontraste? ¿Cómo va?
Al ver a Naomi inclinarse hacia adelante con interés, Grayson, por el contrario, se reclinó hacia atrás.
—¿Desde cuándo te interesas tanto por mi destino?
Como siempre, desconfió de inmediato. En momentos como este, Naomi tenía una carta bajo la manga, y la usó con precisión.
—Somos amigos, Grayson. Es natural que me preocupe.
Hizo una expresión deliberadamente tierna y añadió:
—Espero de verdad que la hayas encontrado.
—Gracias por tu preocupación.
Grayson respondió con una cortesía formal, pero Naomi sabía que tampoco era sincero. ¿Había llegado demasiado pronto? ¿Aún no la había encontrado? O tal vez…
Justo cuando empezaba a sentir inquietud, Grayson frunció el ceño y miró hacia un lado. Sorprendida por su reacción repentina, Naomi volvió la cabeza y, de inmediato, se quedó paralizada.
Allí estaba él. Un hombre de estatura imponente y una belleza deslumbrante que hacía que los ojos se abrieran de par en par.
—Oh, dios mío…
Naomi no pudo evitar maravillarse. Frente a ella, un hombre de gran estatura miraba hacia abajo, conversando con alguien mucho más bajo que él, como si estuviera recibiendo a un visitante. Por un instante, Naomi quedó completamente absorta en la escena.
Aunque su profesión como actriz la había llevado a conocer a innumerables hombres guapos, incluyendo al impresionante Grayson, aquel pelirrojo tenía algo especial. Su carisma magnético que atraía las miradas, su expresión despreocupada y hasta la forma en que se pasaba los dedos por el cabello despeinado eran tan cautivadores que resultaban exasperantes.
—¿Quién es ese hombre? ¿Es de tu equipo?
Con curiosidad, Naomi volvió la mirada hacia Grayson, pero se detuvo al notar que él seguía observando al desconocido. Deslizando su brazo sobre la mesa, agitó la mano frente a los ojos de Grayson.
—Grayson, ¿Grayson?
—¿Qué?
Grayson apartó la cabeza, moviéndola fuera del alcance de su mano, pero su mirada permaneció fija en el hombre. Naomi lanzó una mirada furtiva al apuesto pelirrojo y luego volvió a mirar a Grayson. Sus ojos brillaron con una luz intrigante.
—¿Quién es ese tipo? Es increíblemente guapo. ¿También es bombero?
Finalmente, la mirada de Grayson se dirigió hacia Naomi, aunque solo sus pupilas se movieron.
La reputación de Naomi con los hombres era bien conocida. No había hombre que deseara y no consiguiera. Incluso había estado con Grayson, aunque ahora mantenían una amistad, al menos superficialmente. Por supuesto, Grayson no tenía idea de que, al igual que sus innumerables ex, Naomi aún guardaba cierto resentimiento hacia él.
Probablemente ni siquiera le importaba.
Naomi lo miró con una sonrisa traviesa.
—¿Debería intentar seducirlo?
Con una confianza bien fundada, hizo la pregunta, pero Grayson la miró sin expresión alguna. El silencio se alargó, y la sonrisa que hasta entonces bailaba en los labios de Naomi comenzó a desvanecerse lentamente.
—Era solo una broma.
Intentó disimular con una risa, y finalmente Grayson apartó la mirada, volviendo a observar hacia afuera. Naomi espió su perfil serio y pensó para sí misma.
¿Qué fue eso? ¿Esa reacción? ¿Acaso…?
—¿Es él? ¿El destino al que buscas?
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