Deséame Chapter 129

 Capítulo 129

Grayson reaccionó con indignación.

—Aún no he dicho nada…

—Nada de fotos ni vídeos. Si llegas a hacer algo así, entre tú y yo se acaba todo. No te volveré a ver nunca más, así que tenlo en cuenta.

Ante esas palabras, Grayson se sumió en la melancolía. «Claro», pensó Dane con indiferencia. «¿Por qué este tipo sólo piensa en cosas tan obvias?»

—Si entendiste, volvamos.

—Espera.

Cuando estaba a punto de mover los pies, Grayson de repente lo llamó. Dane frunció el ceño y lo miró. Grayson abrió la boca con una expresión bastante seria. 

—Quiero dormir con Virginia entre Venus…

«¿Qué tipo de persona es este maldito loco…?»

El color desapareció del rostro de Dane, pero Grayson permaneció serio. Ambos se miraron fijamente, como un forajido y un sheriff del Lejano Oeste a punto de batirse en duelo. Al final, quien se rindió fue el sheriff. 

—Bien, como quieras.

Dane, que se pasó una mano por la cara, se dio la vuelta primero sin molestarse en comprobar la reacción de Grayson.

Tardíamente, Grayson lo siguió y añadió apresurado: 

—También quiero ir y volver juntos del trabajo.

—Haz lo que te dé la gana.

Aunque Dane caminaba de espaldas, no necesitaba voltear para saberlo. Grayson lo seguía con una sonrisa radiante. 

«De todos modos, es un tipo ridículo».

Dane negó ligeramente la cabeza, pero su expresión se había suavizado. 

* * * 

—Tetas, tetas. Tetas, tetas (Boobs, Boobs. Boobs, Boobs).

Grayson tarareaba la canción con una sonrisa de oreja a oreja. Así había estado desde que llegó al trabajo, o quizás incluso desde el viaje en coche. 

—Tetaass (Booooobs).

Grayson se rió, presionando el botón de la motosierra al ritmo. Los empleados, al verlo, se miraron entre sí, desconcertados. 

—¿Qué le pasa? ¿Está loco?

—¿Por qué tienes esa cara? ¿Lo golpearon?

—¿Quién se atrevería a golpearlo? Si lo hiciera, no estaría vivo ahora.

—Es raro que parezca tan feliz después de semejante paliza. Algo malo debe estar pasando.

—Dicen que los Alfa dominantes pierden la cabeza si las feromonas se acumulan.

—¿Entonces qué hacemos? ¿Lo dejamos así y que se pudra?

—¿Será de esos que disfrutan cuando les pegan?

—Eso sería un alivio, pero si es por las feromonas, necesitamos tomar medidas, y rápido

Estaban genuinamente preocupados por Grayson. Desde que salvó a DeAndre, Grayson Miller se había convertido en uno de ellos. Sus problemas eran ahora problemas de todos, y si su salud estaba en juego, había que resolverlo juntos. 

—Los Alfa dominantes ni siquiera responden a medicamentos. ¿Cómo lo solucionamos?

—Para liberar feromonas, hay que tener sexo.

—¿Ah…? ¿Q-qué…?

El rostro del hombre que no pudo terminar la frase palideció. Los demás hombres también se pusieran pálidos. En un ambiente en el que todos se miraban unos a otros sin saber qué hacer, de pronto uno dio un paso al frente. 

—Yo lo haré.

—¿Qué?

—¿DeAndre?

Todos quedaron estupefactos ante el inesperado voluntario. ¿El que más odiaba a Miller se ofrecía voluntario? 

—Bueno, Miller te salvó la vida.

Uno asintió, y pronto los demás también lo entendieron. 

—Sí, comparado con eso, el culo no es nada.

—Incluso es demasiado barato, la verdad.

—Es un sacrificio noble por un compañero. Admirable.

—¡DeAndre, cabrón! ¡Sabía que llegaría este día! ¡Sabía que pasaría desde que empezaste a ser tan malo con Miller!

DeAndre frunció el ceño al escuchar al último. «No sé de qué estás hablando, imbécil. ¿Intentas decirme que sabías que le iba a dar el culo a Miller desde el principio?»

En ese momento la ira se apoderó de él, pero discutir con él era algo que podría dejar para después. Por ahora, se centraría en pagar su deuda con Grayson. Apretó los puños, forzó su determinación y caminó hacia Grayson. Detrás de él, sus compañeros lo animaban en silencio y centraban su atención en él.

—Miller.

Grayson, que seguía tarareando y haciendo zumbidos con la motosierra, lo miró de reojo. Sus ojos, antes brillantes, se nublaron al reconocer a DeAndre. Grayson se quedó en silencio por un momento, luego volvió a girar la cabeza y comenzó a cantar como si nada hubiera pasado. DeAndre se llenó de ira cuando lo vio repetir las acciones que acababa de realizar, como si hubiera borrado por completo la existencia de DeAndre de su mente.

Pero ahora no podía enfadarse. Al fin y al cabo, era su salvador. La última vez, el tiempo pasó sin que pudiera agradecerle como es debido. Esta vez no podía dejar escapar la oportunidad. 

—Ejem.

DeAndre tosió de nuevo. Grayson ni siquiera fingió escucharlo. Mientras lo observaba canturrear y ajustar su equipo, DeAndre abrió la boca. 

—Oye, Miller. Tengo algo que decirte.

Apretó los puños para reunir valor, pero Grayson seguía sin mostrar el menor interés. Ante su falta de respuesta, DeAndre se rascó la nuca como si buscara algo que decir, y luego respiró hondo.

«Al diablo, no sé cómo hacer esto».

—Lo siento.

Los chicos que observaban desde atrás abrieron los ojos de par en par, sorprendidos ante la repentina disculpa. Solo entonces Grayson dejó de cantar y alzó la cabeza. Cuando sus miradas se encontraron, DeAndre bajó los ojos y, con el rostro enrojecido, continuó: —He sido demasiado duro contigo. Lo siento...

Tras otra pausa, tragó saliva y soltó las palabras como si las escupiera: 

—A pesar de cómo me porté, tú me salvaste... Debí disculparme antes, pero luego no viniste a trabajar y perdí el momento. Muchas gracias. Eres una persona increíble. Incluso le pagué a Dane para que te diera una paliza, y me siento avergonzado. De verdad, gracias y lo siento.

Por un instante, Grayson se detuvo. Un recuerdo olvidado emergió y, de pronto, todo encajó. Mientras su rostro permanecía impasible, DeAndre siguió confesando, sin notar sus pensamientos. 

—De ahora en adelante, cooperaré contigo en lo que sea. Si necesitas algo, házmelo saber... Muchas gracias por salvarme la vida.

Tras soltar esas palabras, por fin alzó la cabeza, como si se sintiera aliviado. El rostro de DeAndre estaba lleno de una determinación que nunca antes había visto.

—Por eso... Creo que ahora es el momento de devolverte el favor.

No era una mala idea. Grayson curvó lentamente los labios en una sonrisa. Por suerte, tenía una motosierra en la mano. La herramienta perfecta para deshacerse de algo molesto. 

Pero había un problema. Ese hombre no lo había golpeado. Que haya pagado dinero para que lo golpearan en el pasado no era razón suficiente. Mientras acariciaba la motosierra con decepción, DeAndre giró de repente y, ante la mirada perpleja de Grayson, le presentó su trasero. —¡Vamos, úsalo! ¡Usa mi trasero para extraerte tus feromonas!

Grayson se detuvo en seco. Un silencio helado cayó sobre ellos. Todos contuvieron la respiración, esperando su reacción. DeAndre también estaba tenso, esperando el siguiente movimiento. 

—...Uhg.

—¿M-Miller?

—¡Miller, ¿estás bien?! ¡Eh, traigan agua!

—¡Miller, reacciona! ¡Miller!

El vómito repentino hizo que los demás compañeros corrieran despavoridos. DeAndre también palideció, pero sintió alivio. Si no hubiera sido por ese arcada, Grayson habría usado la motosierra contra él sin dudarlo. 

* * *

—Jajajajajaja…

Al escuchar toda la historia al llegar a casa, Dane, sorprendentemente, soltó una carcajada estruendosa. Era la primera vez que lo veían reír a carcajadas así. Grayson no pudo unírsele en la risa. 

—Ahora entiendo cómo te sentiste cuando estuviste a punto de vomitar.

—Mng...ja… jajajaja…

Aunque Grayson habló con tono deprimido, Dane no pudo contener la risa. Ante esa escena, Grayson se sintió abrumado, pero pronto se desanimó y se puso sombrío. 

—Pero no soy tan repugnante como DeAndre, ¿verdad?

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