Deséame Chapter 155

 Capítulo 155

«Esto es una locura».

Grayson pensó distraídamente. 

«¿Por qué debería hacer eso por él? ¿Que esos tipos ‘garantizaron’ mi seguridad? ¿En serio espera que me crea esas tonterías? Intentar convencerme con patrañas que ni él mismo cree». 

Había visto a gente arriesgar su vida por amor antes. Su hermano menor Chase y su pareja, Joshua, fueron así. Hombres que aceptaron su elección sabiendo que podían morir. 

Ezra era igual. Al igual que Joshua y Chase en ese entonces, él arriesga todo por su amor. 

¿Pero por qué tiene que arriesgar ‘su’ vida? 

Grayson frunció el ceño. La decisión de Ezra pudo haber sido admirable, pero el problema era que sacrificaba a otros. ¿Y qué hay de su vida arrastrada a esto? 

En el pasado, les habría dicho que dejaran de decir tonterías. Grayson podría eliminar a todos los chicos reunidos allí, incluidos Ezra y el chico que sostenía en sus manos, sin dejar rastro. Las condiciones para legítima defensa estaban dadas. Sería fácil, sencillo, pero... 

«Si Ezra muere, Dane se entristecerá», pensó Grayson distraídamente. 

Aunque ver a Ezra llorando no le provocaba nada, odiaba la idea de Dane sufriendo. Y menos aún que sufriera por otro que no fuera él. Eso no podía ser. 

«¿Me culpará a mí?»

Cuando lo pensó de esa manera, no le quedó otra opción. 

«¿Qué haría Dane en esta situación?»

La respuesta era simple. Grayson soltó la fuerza de su mano sin decir palabra. El hombre se desplomó al suelo, retorciéndose mientras el oxígeno lo inundaba con agonía. 

—¡Ahg! ¡Uf! ¡Ah! 

—¡Joseph! 

—¡Vamos, atrápenlo! 

Los hombres que estaban detrás del líder se abalanzaron sobre Grayson a la vez. Mientras uno revisaba a Joseph, los otros lo golpeaban salvajemente con palos por todo el cuerpo. Ezra gritó, aterrado: 

—¡M-Miller! ¡Miller! ¡No, deténganse! ¡Oiga, esto no fue lo que prometieron! 

—Cállate, deja de quejarte como una niña pequeña. 

El líder sólo se rió de Ezra. Al ver su reacción, Ezra palideció. 

—¡No, Miller! ¡Basta, déjenlo! 

Intentó intervenir, pero fue inútil. Derribado sin esfuerzo, solo pudo observar con el rostro pálido cómo golpeaban a Grayson sin piedad. Cuando los palos gruesos se rompieron, siguieron a puñetazos y patadas. Continuaron golpeándolo así por un tiempo, incluso después de que Grayson se tambaleó y cayó al suelo. Solo cuando saciaron su furia los hombres retrocedieron, jadeando. Ezra contuvo la respiración al ver a Grayson tirado y cubierto de sangre. 

—¡Oye, Miller! ¡Miller! ¡Reacciona! 

Ezra corrió hacia él y sacudió su cuerpo desesperado. Afortunadamente, no estaba inconsciente. Grayson gimió y maldijo en voz baja: 

—Mierda, odio tanto el dolor... 

—¡Miller...! 

Las lágrimas brotaron de los ojos de Ezra. Protestó ante el líder de la pandilla que le había hecho esto a Grayson. 

—¡Oh dios, dijeron que no harían esto! ¡Dijiste que Miller estaría a salvo, y te creí, pero lo golpearon tan brutalmente...! 

—¿Qué, vas a demandarnos? Tú también participaste.

El hombre sonrió burlonamente. Por un momento, Ezra se quedó congelado. Grayson parpadeó con los ojos entrecerrados y dejó escapar un suspiro.

«Idiota, ni siquiera lo pensaste».

Los hombres se acercaron de nuevo para llevarse a Grayson. Ezra se interpuso frente a él y gritó desesperado:

—¡E-ese dinero...! ¡¿Qué pasa con el dinero?!

Probablemente esa era la razón por la que se había involucrado. Grayson, que solo escuchaba en silencio, oyó la voz del hombre.

—Ya te lo dimos por adelantado.

Los ojos de Ezra se abrieron de par en par en shock al ver el rostro sonriente. ¿Que le habían dado dinero? ¿Cuándo?

La primera vez que se acercaron a Ezra, hablaron en un restaurante familiar. Y el dinero que recibió en ese momento era...

—¡E-eso...! ¡El trato era por 20.000 dólares, pero solo me diste 200 en ese entonces!

Ezra gritó con rabia, como si escupiera sangre, pero el hombre soltó una carcajada.

—Con eso bastaba, ¿qué más has hecho tú?

—Todos ustedes me engañaron...

El cuerpo de Ezra tembló por la traición, pero ellos se rieron de él.

—Ajá, ¿y? ¿Vas a denunciarnos por estafa? ¿Crees que saldrás ileso?

Entonces el hombre que parecía ser el líder le hizo un gesto a Grayson con la barbilla.

—Tú lo trajiste hasta aquí, tú nos ayudaste a capturarlo. ¿No te importa que te despidan del trabajo?

De pronto, todo se oscureció ante los ojos de Ezra. Que lo despidieran era absolutamente inaceptable. Ya había hipotecado su casa, había pedido prestado todo el dinero posible. No le quedaba nada más que vender. En su casa solo quedaba una cama. Estaba al borde de la bancarrota. El terror se apoderó de Ezra. 

«Si me echan del cuerpo de bomberos... mi familia...»

—Ezra.

Fue entonces. Al oír que lo llamaban, Ezra se sobresaltó y giró la cabeza. Grayson, aún tirado en el suelo y miraba el cielo nocturno, dijo:

—Por favor, revisa el regalo que te di la última vez. Creo que me equivoqué con el precio.

Ezra parpadeó, confundido. Tardíamente recordó el regalo de cumpleaños para su hija que Grayson le había dado. Pensando que era una baratija falsa, había vendido todo lo demás, pero ni siquiera lo había considerado.

—Ah...

Recobró el sentido tarde e intentó preguntarle algo, pero no tuvo oportunidad. Los hombres empujaron a Ezra, levantaron a Grayson y le colocaron una capucha negra sobre la cabeza. Estaba claro que era para evitar revelar su destino. Ataron sus muñecas a la espalda y lo empujaron en la caja de un camión, antes de repartirse entre varios autos.

—¡Miller!

Ezra gritó su nombre con urgencia, pero el camión ya había empezado a moverse. El líder sentado en el asiento trasero del coche bajó la ventanilla y le gritó a Ezra, quien no sabía qué hacer.

—¡Gracias, buen trabajo! ¡No nos volvamos a ver! Jajaja. 

Solo dejaron risas atrás mientras se marchaban. Ezra sólo pudo observarlos alejarse.

* * *

El silencio volvió a caer. Joshua todavía miraba a Dane con una cara llena de desconfianza. Bajo esa mirada, Dane pensó que nunca se había sentido tan incompetente. 

—Tú lo sabes, Grayson Miller nunca se acuesta con alguien con quien ya se haya acostado. Aunque yo quisiera, me rechazaría. ¿Para qué molestarme en hacer algo así? 

No era del todo mentira. Que Grayson no repetía con sus conquistas era algo que Joshua conocía, y que Dane no se aferraba a nadie arriesgándose a un rechazo también era cierto. 

De hecho, todo lo que dijo Dane era verdad, pero al mismo tiempo, también era mentira. Por eso, para Joshua no sería fácil captar el significado oculto. 

Como Dane anticipó, Joshua frunció el ceño, sumido en sus pensamientos. Las palabras no diferían mucho de lo que ya sabía, así que sonaban plausibles. «Vamos, vamos». Dane rezó en silencio mientras esperaba su reacción. 

—Haa. 

Al final Joshua suspiró y se pasó una mano por el cabello. 

—Recibí una solicitud. 

—¿Solicitud? 

¿Era esa la razón de su visita? ¿No era solo de paso...? 

Joshua le dijo a Dane, quien estaba adivinando vagamente. 

—Para protegerte. 

Dane no reaccionó de inmediato. La expresión le resultaba tan nueva que por un momento su mente se quedó en blanco. Después de unos segundos de silencio, preguntó con el ceño fruncido. 

—¿Qué?

Comentarios

  1. Maldita seaaa!! El precioso volvió a hacer "lo correcto" y mira como me lo dejaron, maldito Ezra yo creía que intentabas comprender al niño y acercarte con buena fe y que hasta un poco de cariño le habías tomado, no dudo de tus buenas intenciones pero... No se te ocurrió preguntarle a Grayson si quería hacer caridad?

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