Deséame Chapter 157
Capítulo 157
* * *
[—Me quedaré aquí por un tiempo].
Dane yacía en la oscuridad recordando las palabras que Joshua había dicho antes de irse.
[—Si pasa algo, llámame en cualquier momento. Mientras tanto voy a investigar los movimientos de ese tipo].
En resumen, seguiría vigilando hasta no sentir ninguna sospecha particular por parte de Grayson. Aun después de esa conversación, Joshua seguía sin confiar del todo en lo que dijo Dane.
«Maldito bastardo, demasiado perspicaz para su propio bien».
Dane chasqueó la lengua y acarició con pequeñas palmaditas suaves el cuerpo de Darling que se removía en su regazo. Al escuchar los ronroneos profundos del gato que volvía a dormirse, se sumió de nuevo en sus pensamientos. De todos modos, no tardaría mucho. Si algo iba a ocurrir, ya habría ocurrido.
Mientras pensaba eso, algo aún le inquietaba. ¿Qué era?
Suspiró y se obligó a quedarse dormido.
«…Ahora que lo pienso».
De pronto recordó la duda que lo había asaltado justo antes de que Joshua llegara.
«¿Cómo sabía Ezra que Grayson había sido atacado aquí?»
No tenía ni idea. Intentó descartarlo como algo irrelevante, pero su mente se aclaraba cada vez más, hasta que, sin darse cuenta, amaneció.
* * *
—Hola, Dane.
—Hola.
Con un rápido saludo a sus compañeros, Dane cruzó a toda prisa el vestuario hasta su casillero. Mientras se cambiaba a su camisa de trabajo como de costumbre, la puerta se abrió y alguien entró.
—Ah, Ezra.
—Hola.
Por el intercambio de palabras, Dane supo de quién se trataba. Sus manos, que sacaban el uniforme, fueron aminorando poco a poco su velocidad.
—Oh, ¿hola?
Ezra, que había girado hacia su casillero, lo encontró y lo saludó primero. Su rostro, visiblemente demacrado, conservaba una barba sin afeitar y ojeras oscuras bajo los ojos. Parecía no haber dormido en toda la noche, con los ojos bien abiertos como las del propio Dane.
Dane, que lo miraba fijamente a la cara en silencio, abrió la boca.
—…Pareces agotado.
—¿Eh? Uh, uh... Bueno, no pude dormir bien.
Ezra se sobresaltó por las palabras de Dane y luego tartamudeó y se rió.
«¿Será que incluso esa actitud me parece incómoda porque tengo sospechas sobre él?»
Dane reflexionó internamente antes de continuar:
—Ezra, lo he estado pensando, pero no logro entenderlo.
—¿Qué?
Insinuando algo con cautela, Ezra abrió su casillero y respondió sin interés. Dane, sin apartar la mirada de él, abrió la boca.
—¿Cómo supiste que Grayson fue atacado en el estacionamiento del motel donde me hospedaba?
En ese instante, Ezra detuvo sus movimientos.
32
De pronto cayó un frío silencio. A lo lejos, parecían escucharse las risas y charlas de sus demás compañeros. Dane permaneció allí, esperando la reacción de Ezra oculta tras la puerta abierta del casillero. Un segundo, dos segundos, tres segundos. Un instante breve que se sintió interminable, hasta que Ezra asomó el rostro.
—¿Eso? ¿No fuiste tú quien lo mencionó?
Viendo su sonrisa habitual, Dane lo negó.
—No, no lo hice.
—¿Ah sí? Entonces debió ser Grayson.
Ezra esquivó la pregunta con destreza. Dane lo observó mientras se cambiaba de ropa mientras tarareaba una melodía. La sensación de inquietud aún persistía, pero ya no tenía motivo para insistir. Al final no hizo más preguntas, se puso el uniforme y salió del vestuario.
Sólo después de confirmar que Dane lo había pasado de largo y había salido, Ezra finalmente dejó escapar un suspiro tembloroso. Con la mano sobre el pecho, donde el corazón golpeaba con fuerza descontrolada, necesitó varias respiraciones profundas para calmarse.
* * *
—¡Arriba, más arriba!
Las llamas ardientes ondeaban como si fueran a consumir todo su cuerpo. DeAndre, con el rostro cubierto de cenizas y polvo negro, volvió a gritarle a Ezra:
—¡Ezra, está bajo! ¡Te digo que lo subas más!
Por más que repitió su orden, el nivel del agua no cambiaba. Al final, soltó un insulto:
—¡Ezra, joder! ¡Que subas la manguera más alto!
Al no soportarlo más, DeAndre corrió hacia Ezra y gritó:
—¡Que dispares más alto, ¿no me oyes?! ¡El agua no está llegando para nada!
—¡Cállate, maldito bastardo!
De pronto, Ezra le gritó con fuerza. DeAndre se quedó desconcertado, y los demás compañeros también voltearon sorprendidos. Pero Ezra no le prestó atención y continuó empujando a DeAndre mientras lo insultaba.
—¡Quítate del medio, pedazo de mierda! ¡Fuera de aquí!
DeAndre, que había retrocedido torpemente, parpadeó desconcertado. Miró alrededor como buscando una explicación, pero los demás estaban igual de confundidos. Fue entonces cuando Dane, que estaba cerca, los vio y se acercó a paso rápido. Mientras DeAndre seguía paralizado, Dane, sin decir palabra, agarró el brazo de Ezra y lo levantó. El agua de la manguera subió de inmediato.
—¿Qué diablos...? Ezra, que había girado el rostro con una expresión furiosa para soltar otro insulto, se sobresaltó al ver a Dane. Este último solo lo miró con una expresión vacía. Sorprendentemente, Ezra, a diferencia de momentos antes, evitó su mirada y obedeció dócilmente, rociando agua. Dane le dio una palmada en el hombro como diciendo —bien hecho— y regresó a su lugar. DeAndre los miró desconcertado.
* * *
—¿No está Ezra algo raro?
Apenas lograron apagar el incendio, los demás se agruparon en pequeños círculos y comenzaron a chismorrear. Uno de ellos, mirando a Ezra que estaba organizando el equipo a un lado, dijo algo, y otro asintió con la cabeza en señal de acuerdo.
—Está así desde hace días. Se ha vuelto demasiado sensible.
—Es comprensible. ¿Quién puede estar en sus cabales teniendo una esposa enferma? Últimamente ya ni se afeita y parece aturdido.
Una opinión diferente se interpuso. DeAndre la replicó al instante.
—¡Da igual! ¿No vieron cómo me gritó y me insultó antes? ¡Ese Ezra!
Ante sus palabras, todos callaron e intercambiaron miradas. DeAndre no pudo controlar su ira y siguió alzando la voz.
—¡Y eso no es todo! ¿Se dieron cuenta de que ni siquiera pudo replicarle a Dane? ¡A mí me insultó y hasta me empujó, pero con Dane no se atrevió a hacer nada! ¿Eh?
Él se descontroló furiosamente y expresó su enojo.
—¡Esto es injusto!
—Sí, sí. Tienes razón.
Los demás intentaron calmarlo. De hecho, todos lo habían notado. Durante los últimos días, Ezra se había vuelto demasiado sensible. Se sobresaltaba con facilidad y su ansiedad era evidente. Que terminara gritando e insultando los dejó desconcertados. Ezra solía ser amable y rara vez se enojaba, por eso lo llamaban mediador dentro de la estación de bomberos.
—Siempre ha vivido solo para Sandra. Y ahora estando solo con el cuidado de los niños lo debe tener agotado.
Tan pronto como una voz salió en apoyo de Ezra en medio de la confusión, otro hombre habló.
—Tienes razón. Deberíamos ser comprensivos.
—Exacto. ¿Cuánto puede soportar solo? La otra vez lo vi preocupado por los gastos del hospital. Debe estar pasando por muchas dificultades.
—A mí también me gritó. Era solo una broma, pero de repente empezó a gritar y a decir insultos... Pensé que me iba a pegar.
—También noté que solo con Dane se muestra débil, pero… probablemente sea sólo una coincidencia. —Últimamente Dane tampoco está bien. ¿Tal vez sea por eso?
—Él también actúa raro. Ya ni sale.
—Bueno, Ezra es probablemente el que lo está pasando peor ahora mismo.
El grupo sacudió la cabeza y miró con simpatía a Ezra en la distancia. DeAndre, que sintió quedar como el malo de la historia, se molestó, pero tampoco podía criticar a un compañero en una situación tan lamentable. Al final, resopló con fastidio y se dio la vuelta.
* * *
«¿Qué pasa con ese tipo?»
Mientras cargaba el equipo usado en el vehículo, Dane frunció el ceño al ver de repente la figura de un hombre en su campo de visión. Ezra estaba mirando a su alrededor con una expresión seria en su rostro. Su expresión, entre abatida y preocupada, rebosaba angustia, pero considerando su situación actual, era comprensible.
El problema era su actitud.
Dane también había notado que Ezra actuaba extraño. Se enfurecía con frecuencia y solía provocar conflictos, pero lo más raro era que con él se comportaba distinto.
Lo que pasó antes fue lo mismo. La actitud de Ezra, quien se enfadó y le gritó a DeAndre, cambió por completo en el instante en que vio a Dane. Para Dane, que había observado a Ezra durante varios años, era una situación incomprensible. Según su experiencia de vida, solo podía haber una razón en casos como este. Algo relacionado con Dane, pero que Ezra no podía revelar. Pero no tenía idea de qué era. Por eso Dane lo estaba observando, esperando el momento adecuado. Sería mejor si Ezra tuviera el coraje de confesarlo primero.
[—¡Dane, Dane!]
De pronto, un recuerdo que había olvidado regresó. Dane suspiró y se quedó quieto, luego se apartó el cabello de la frente.
«Seguro que está bien».
Era natural sentirse vacío sin ese compañero que solía seguirlo a todas partes. Dane negó con la cabeza, enterrando el recuerdo que brevemente le había venido a la mente. Creía que con el tiempo, incluso eso desaparecería.
* * *
No fue hasta que salió del trabajo aquella tarde cuando se dio cuenta de que Joshua había intentado contactarlo. Dane, que revisó su teléfono recién después de subir al auto, frunció el ceño cuando vio que había recibido tres llamadas suyas. Intuyendo algo fuera de lo normal, marcó de inmediato. —¿Qué pasa?
Al recibir la pregunta directa, Joshua fue al grano:
[—Grayson desapareció].
Dane se detuvo por un momento.
—…¿Qué?
Tras un silencio, Joshua continuó hablando:
[—No está en ninguna parte. Desapareció por completo].
—Espera.
Dane arrugó la frente, ordenó sus pensamientos y preguntó de nuevo:
—¿No dijiste que tenían dispositivos de rastreo? Toda la familia Miller…
[—Los tienen. Pero el de él no está].
La voz de Joshua sonó acelerada, como si estuviera impaciente.
[—No logramos detectarlos. Está claro que algo anda mal. El equipo de secretarias cree que podría haberse dañado…]
No sabía por qué. En ese momento, Dane pensó instintivamente en Ezra.
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